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Médico sanfernandino se incorpora como investigador en el Grupo de lipidómica en el Centro Médico Beth Israel Deaconess de la Universidad de Harvard

David Guardamino es un estudiante egresado de la carrera de Medicina Humana de la Facultad de Medicina San Fernando, quien actualmente trabaja como médico sub-investigador de lipidómica en el Centro Médico Beth Israel Deaconess de la Universidad de Harvard, EE.UU. El joven sanfernandino comenta que las experiencias de intercambio académico, promovidas por nuestra casa de estudio, en la Universidad de Cornell y la Universidad de Miami, le impulsaron a apostar por desarrollarse profesionalmente en el extranjero, meta que está logrando con el objetivo de volcar el nuevo conocimiento sobre medicina traslacional en beneficio de la salud de nuestro país, a su retorno.

“Lo que yo recuerdo bastante de mi formación en San Fernando es la alta exigencia, no solamente por parte de los profesores, sino también por parte de los estudiantes”, señala David, quien agrega que, a pesar de las dificultades, el alumno sanfernandino siempre está ansioso por aprender más. “Lo que puedo resaltar del alumno de San Marcos es que siempre está hambriento de conocimiento”, afirma emocionado el médico sanfernandino de la promoción de ingresantes 2010.

En el sexto año de Medicina Humana, David Guardamino aplicó a una rotación en la Universidad de Miami, quien finalmente separó su matrícula y tomó la rotación de seis meses.

“Después de esa rotación, cambió mi vida, descubrí otro concepto de cómo se lleva la medicina. Me animó bastante a seguir por este camino y lo mismo me sucedió con Cornell”, comenta David, quien, al regresar de Miami, inició el internado y, durante esa etapa, postuló a la rotación en la Universidad de Cornell, influenciado con el background de la Universidad de Miami.

“Siempre fue necesario el apoyo de la facultad, la carta de presentación del Decano era importante, estoy muy agradecido con el apoyo de la Facultad de Medicina San Fernando, espero que eso pueda continuar”, señala David refiriéndose a la promoción del intercambio estudiantil en nuestra casa de estudios.

La Facultad de Medicina San Fernando mantiene un convenio con la Universidad de Cornell para que cada año se realice rotación de estudiantes como parte de este intercambio académico.

“Yo puedo decir que al comienzo no fui seleccionado, pero eso no me impidió obtenerla… La persistencia fue clave”, manifiesta David, quien postuló a Cornell en cuarto año, en quinto año y así, hasta ser aceptado durante el internado médico. “El proceso de selección es muy fuerte, tienes que revisar casos clínicos y tener buen manejo del inglés, no es a lo que estamos acostumbrados, pero es totalmente factible”.

David recomienda a los estudiantes que quieran rotar en el extranjero contactar a los sanfernandinos que han rotado antes. “El networking en una parte es muy importante. Cada persona que ha realizado una pasantía siempre puede contribuir, comentando sobre qué fue lo que le ayudó”, dice y agrega que aprender inglés es esencial para rotar en el extranjero. Otro aspecto importante es nunca perder el contacto con la facultad. “La facultad me ha apoyado en todo lo que he necesitado y espero que eso continúe así”, afirma.

“Algo que sorprende de San Marcos es ver a gente que ha llegado tan lejos”, dice David quien valora la actitud de superación de los estudiantes sanfernandinos. “Lo importante es sentirse contagiado de esa actitud, al final las actitudes se contagian socialmente y si uno se encuentra en ese ambiente competitivo académico, quiere ser mejor, siempre, porque eso suma para que cualquiera pueda surgir y crecer personalmente”.

Desde que David realizó el SERUMS tenía claro que quería trabajar como médico en Estados Unidos. Estuvo preparándose para los exámenes y llegó la pandemia, en ese tiempo, se encontraba sirviendo como médico COVID en Essalud. Durante la segunda ola fue destacado en el área de investigación. “Pude trabajar en Instituto de Evaluación de Tecnologías en Salud e Investigación (IETSI) junto con otros compañeros sanfernandinos, donde investigábamos sobre el plasma convaleciente para mejorar la respuesta inmunológica de los pacientes contagiados”, manifiesta David, quien tuvo no solo contacto con los pacientes, sino que, con el área de laboratorio, donde buscaba comprender las bases moleculares de porqué podría servir el plasma convaleciente.

La medicina traslacional trata de unir las ciencias básicas con las ciencias clínicas, David lo resume en una sola frase: “Se encarga de buscar biomarcadores”. Su paso por IETSI y su servicio como médico asistencial durante la pandemia lo motivó a investigar sobre esta área de la medicina. “Te das cuenta de la importancia de la medicina traslacional para desarrollar nuevas terapias como el plasma convaleciente y terapia génica, las que resultan buenas herramientas para hacer seguimiento a las enfermedades”, indica.

David Guardamino, en el Laboratorio de Gastroenterología del Centro Médico Beth Israel Deaconess.

Actualmente, David trabaja para el Laboratorio de Gastroenterología del Centro Médico Beth Israel Deaconess, uno de los tres hospitales de Harvard Medical School, estudiando lipidomics, o lipidómica. “Harvard es un lugar muy académico, siempre van a haber programas asociados a la universidad, a los cuales uno puede aplicar. Fue así que conocí un programa que se llama International Research Initiative – IRI”, comenta David sobre el programa que le brinda esta oportunidad profesional, la cual obtuvo después de un proceso de selección mundial que se realiza anualmente.

La lipidómica es el estudio de las partículas más pequeñas de los lípidos, que tiene el objetivo de encontrar marcadores específicos de control o seguimiento para ciertas enfermedades. “En mi caso, estamos viendo lipidomics sobre el hígado graso, pero puede ser aplicada para otras enfermedades… Si bien esto no es algo nuevo, la investigación en lipidómica es creciente”, afirma David.
El estudio de las moléculas que conforman los lípidos más pequeños de nuestro cuerpo dan pistas de los cambios celulares internos. “Se puede hacer un seguimiento (a los lípidos celulares) y compararlo con otras cosas. Esto suena extraño, pero no es nada de otro mundo, estoy convencido que en el Perú se puede hacer; lo importante es empaparse del tema, leer todos los artículos posibles e indagar”, dice el médico sanfernandino.

“Mi desafío es conocer las vías moleculares, los procesos celulares y su impacto en la parte clínica, para mí es fundamental saber un poco de biología molecular que, a mi parecer, es la tendencia”, comenta David acerca de los retos profesionales que enfrenta en Harvard. “Pero más importante aún es descubrir en qué medida estos estudios van a beneficiar al paciente. Saber todas estas cosas y volver a las ciencias básicas, después de un buen tiempo, me ha costado”, señala el médico sanfernandino destacando que debido a su formación sanfernandina superó esa etapa.

“En el Perú se podría usar este tipo de tecnología no solamente basada en lipidómica sino también en glucómica u otras ciencias “-ómicas”, pienso que encontrar nuevas formas económicas y precisas para hacer un seguimiento al paciente es lo que más contribuirá a futuro en la salud”, dice ya que la medicina traslacional conlleva a una medicina individualizada y de precisión (también llamada “Precision medicine”), que “se puede aplicar en todo ámbito, nefrología, cardiología, oncología y también, por qué no, en enfermedades infecciosas”, afirma David con entusiasmo.

Al finalizar el diálogo, David Guardamino dejó un mensaje a sus compañeros sanfernandinos:

“Si tú me estás viendo hermano menor, lo único que te digo es que puedes seguir adelante, nunca pierdas la fe, rodéate de gente que te pueda ayudar a crecer. Sí, es verdad, muchos contestan; otros, no. Pero siempre habrá gente, alguien que basado en su experiencia te va ayudar. Recuerda que somos de San Marcos y que, yo personalmente y creo que muchos también, estamos para ayudar a cualquier sanmarquino que necesita apoyo o guía en cualquier etapa de su desarrollo”.

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