A 165 años del fallecimiento del ilustre médico peruano José Cayetano Heredia Sánchez, su legado continúa vivo en cada aula, laboratorio, hospital docente y espacio académico de nuestra Facultad.
Fundador y primer decano de la histórica Facultad de Medicina San Fernando, José Cayetano Heredia impulsó una profunda transformación de la enseñanza médica en el Perú, sentando las bases de una formación científica, humanista y comprometida con la sociedad.
Hoy, su presencia perdura en los valores que identifican a la comunidad sanfernandina: la búsqueda de la excelencia, el servicio a los demás, la vocación por el conocimiento y el compromiso con la salud de nuestro país.

Aunque partió físicamente el 10 de junio de 1861, el Dr. José Cayetano Heredia sigue presente en nuestra Facultad de Medicina, inspirando a las nuevas generaciones de profesionales de la salud que continúan construyendo la historia de San Fernando.
Compartimos con nuestros seguidores un párrafo de un articulo elaborado por el Archivo del
Diario El Comercio (Perú) de fecha 09/11/2021, referido al tema:
“El cortejo fúnebre: Los funerales del doctor Cayetano Heredia (Piura 1797-Lima 1861), según El Comercio, tuvieron características de admiración, cariño, respeto y dolor nunca antes vistos en nuestra capital. Los alumnos de la Escuela de Medicina se turnaron para llevar en hombros los restos del ilustre maestro hasta el Cementerio General, seguidos por un nutrido cortejo, que también iba a pie, sin distingos de clases sociales, pues Heredia nunca los hizo. “La ceremonia fúnebre, apuntó El Comercio, recogió lo único que no se puede falsificar: lágrimas ardientes desprendidas de corazones viriles y honrados”.
Antes de proceder a la inhumación se pronunciaron numerosos y conmovedores discursos que recogió el cronista de El Comercio con la ayuda de un taquígrafo. Dijo el doctor José Casimiro Ulloa: “La loza de una tumba va a cubrir para siempre los restos del que ayer nomás llamábamos Padre muchos de nosotros, al que otros apellidaron maestro y al que un número no menos considerable de vosotros llamó su benefactor o su amigo querido. El duelo que por su muerte llevan nuestros corazones, lo lleva también la sociedad entera, a quien el ilustre difunto prestó tantos servicios que harán eterna su memoria en el Perú. Con la conciencia de la alta misión social del médico, cuyo desempeño requiere la práctica de elevadas virtudes, siempre se esforzó por inspirar a los alumnos las sanas nociones de moral médica, de cuya ejecución él fue el más cumplido ejemplo”.

El doctor Leonardo Villar, en un acápite de su discurso, sentenciaba: “Es imposible recordar al señor doctor Heredia, sin participar de ese sentimiento de ternura y adhesión de que él se hallaba poseído al llamarnos sus hijos”. Igualmente doloridas y encomiásticas fueron las palabras de Eduardo J. Núñez del Prado al describir la obra de Cayetano Heredia: “Verdadero médico, curó las dolencias, mitigó los pesares, calmó los dolores y enjugó las lágrimas de la humanidad”. “Diario El Comercio. Todos los derechos reservados.”
Agradecimiento: Unidad de Biblioteca, Hemeroteca y Museo de Medicina de la Facultad de Medicina San Fernando.