Médico sanfernandino impulsa el primer programa de Tutoría en Medicina Fetal

La medicina fetal es una subespecialidad con pocos especialistas en el Perú, debido a que todavía no es reconocida como tal. El Dr. Enrique Gil Guevara, médico sanfernandino y director del Instituto Peruano de Medicina y Cirugía Fetal, busca abrir camino a la implementación de esta sub especialidad desde el residentado de ginecobstetricia, con la tutoría en Medicina Fetal, para concientizar a los especialistas de la necesidad de esta subespecialidad y con esto, contribuir a atender la salud desde la concepción de la persona.

“El primer hecho importante de mi carrera es haber ingresado a San Marcos, al igual que mis padres, luego haber ingresado al residentado médico también por San Marcos y lo que cambió mi vida fue, durante mi rotación de residentado, conocer en el King’s College Hospital de Londres al padre de la medicina fetal, Kypros Nicolaides.”

El Dr. Enrique Gil nos comenta que su residentado en Inglaterra le sirvió para experimentar la medicina fetal en toda su extensión. “Pude ver cómo se realiza una cirugía fetal, una cirugía intrauterina y allí decidí seguir la subespecialidad de medicina fetal. Mi logro es haber obtenido una beca por tres años y haber convalidado mi título en Inglaterra”, manifiesta el médico sanfernandino. Posteriormente, realizó estudios en la Universidad de Cincinnati hasta el 2017. Una promesa a su madre le hizo retornar al Perú. “El año pasado falleció ella (su madre) y pienso cumplir mi promesa. Decidí volver al Perú y enseñar todo lo que he aprendido afuera.”

Su primera motivación es demostrar a los médicos gineco obstetras que esa especialidad es sumamente amplia, engloba todas las fases de la salud de una mujer, por eso busca cambiar totalmente el paradigma de la vida y la salud. “La vida y la salud no empiezan con el nacimiento, en realidad la vida y la salud empiezan desde el momento de la concepción, y muchos factores serán determinantes de las enfermedades que desarrollaremos en adelante.”

El Dr. Gil manifiesta que el primer objetivo de la tutoría en Medicina Fetal es que, los residentes entiendan que tienen el privilegio de pertenecer a la especialidad encargada de monitorizar la salud del ser humano durante su desarrollo en el vientre materno, lo cual es clave para prevenir las enfermedades desde antes del nacimiento. El segundo objetivo de la tutoría es desarrollar las habilidades necesarias para evaluar al ser humano y su desarrollo dentro del vientre materno, para lograrlo necesitamos primero saber interpretar los hallazgos ecográficos, es decir, dominar la ecografía, indica el Dr. Gil.

“La ecografía bien realizada nos permite enmarcar al bebé dentro de la madre. Lo que le afecta a la madre potencialmente afecta al bebé, la ecografía es un método de evaluación, no solamente un método descriptivo. La evaluación diferencia a la Medicina Fetal de la radiografía, esta solo describe los hallazgos ecográficos, pero el médico ginecólogo tiene que interpretar los hallazgos y realizar el diagnóstico.”

“La medicina fetal tiene dos pilares, el primero, entender que la vida comienza antes del nacimiento y el segundo es aplicar los conocimientos ecográficos en la interpretación y la consejería adecuada. Por eso, nos empeñamos en hacer la tutoría durante el residentado.”

La tutoría en medicina fetal está dirigida a médicos de tercer año de residencia, con experiencia en consultorios externos, que se adecuen a tratar diariamente con las gestantes. “A estos residentes se les explicará, durante las ecografías, cómo se hace el manejo perinatal, cuál es la importancia de cada ecografía y cómo nosotros, médicos especialistas en medicina fetal, transmitimos los hallazgos a las pacientes, un punto olvidado mucho en la medicina latinoamericana”, manifiesta el Dr. Enrique Gil.

“Cuando convalidé mis estudios en Inglaterra una de las preguntas prácticas era sobre cómo explicarle a un paciente que tenía cáncer de esófago… En Latinoamérica, tenemos que concientizar que estamos lidiando con un ser humano sensible (la mujer embarazada). Entonces, comunicarle los hallazgos claramente es de suma importancia.”

Las competencias que se desarrollan en la tutoría de Medicina Fetal van en relación del desarrollo normal y del desarrollo patológico del feto dentro del vientre materno, el control prenatal es parecido al que se da en pediatría con el control del niño sano. Este control comprende las ecografías especializadas que se realizan en el primer trimestre a las 12 semanas, el segundo trimestre a las 22 semanas y en el tercer trimestre a las 36 semanas.

Las primeras competencias están enfocadas en qué es lo que se debe ver en cada trimestre y, por lo tanto, esa es la parte que compendia los conocimientos, si se operacionaliza, consiste en distinguir los hallazgos normales de los anormales. En la tutoría se le pide a los residentes que se centren en identificar si el hallazgo es normal o anormal. El Dr. Gil complementa que el Instituto de Medicina Fetal que dirige ofrece atención a las pacientes de lunes a sábados en turnos de ocho horas, lo que permite maximizar las horas de tutoría.

La medicina fetal tiene una especial importancia porque revela que existen otras patologías a parte del Síndrome de Down que pueden ser descubiertas a tiempo en la etapa prenatal. Aunque el médico no se dedique a la medicina fetal, con la tutoría entenderá que su labor va de la mano con el médico de esta subespecialidad.

“Con la tutoría no buscamos formar especialistas, pero sí que el médico se exponga a esos conocimientos, que tenga esa oportunidad sin necesidad de irse al extranjero. El objetivo final de esta tutoría es sentar las bases para implementar la subespecialidad de medicina fetal, como se hace en Colombia, Chile y Argentina, donde se requiere una formación mínima de un año.”

El Instituto Peruano de Medicina y Cirugía Fetal ofrece al residente tanto la parte clínica como la parte de la simulación médica, es decir, no solamente cuenta con las pacientes y ecógrafos, sino que también tiene los simuladores de ecografía y de procedimientos invasivos. El uso de simuladores ayuda a generar autoconfianza en el residente, manifiesta el Dr. Gil.

“La pandemia no va a pasar tan pronto, entonces, tenemos las armas necesarias para complementar la formación. Lo que hace que el instituto sea una buena opción para implementar la tutoría de medicina fetal. Tenemos rotantes extranjeros, son rotantes de forma gratuita. Además, el instituto también desarrolla un diplomado en medicina fetal para médicos ginecólogos, estamos en la tercera edición, 2021-2022, con 42 médicos. Experiencia y enseñanza en el manejo tenemos de sobra”, indica el experto sanfernandino.

“Tengo un sueño, lograr que todas las mujeres gestantes en el país tengan esas tres evaluaciones ecográficas especializadas, que no haya una razón para que no puedan tenerlas y, mientras más se divulgue el conocimiento y más generaciones peruanas se puedan formar en medicina fetal, lo lograremos. Eso por un lado y por otro, deseo fomentar el respeto a las pacientes, me duele ver que día a día vengan pacientes engañadas por pseudo médicos que dijeron que todo está bien y resulta que no es así. Solo el 10% de mujeres presentan problemas en el embarazo, ese 10% es al que buscamos ayudar porque es la salud de dos seres humanos la que está en juego, no solo de la madre, sino también del bebé dentro del útero que es un ser humano, con derechos.”

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