Atender la salud requiere un trabajo en equipo y de introspección: Dr. Agustín Iza, presidente de la Academia Nacional de Medicina

Cuando el Dr. Agustín Iza iniciaba sus estudios en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, se produjo el cisma en San Fernando, él tuvo que tomar una decisión, mantenerse en nuestra casa de estudios. “Decidí quedarme en San Fernando cuando se habían ido más de 400 docentes, desde ahí es donde me puse la camiseta de San Fernando, esta es una de mis satisfacciones más grandes”, manifiesta. El médico sanfernandino conserva la camiseta de nuestra casa de estudios, fue decano, es profesor emérito y, aunque se retiró hace unos años, sigue dictando clases cada vez que lo invitan. 

Otra satisfacción profesional del Dr. Agustín Iza es su incorporación a la Academia Nacional de Medicina, una institución emblemática de la medicina en nuestro país. “Es una distinción ser miembro de la Academia Nacional de Medicina, este tipo de distinción debe ser más difundida porque se conoce poco entre los estudiantes y entre los médicos más jóvenes, pero es un premio a la vida”, señala refiriéndose a la gran parte de su vida dedicada a la medicina.

El Dr. Agustín Iza, quien ahora es presidente de la Academia Nacional de Medicina, nos comenta que su principal motivación profesional son sus estudiantes y pacientes, quienes nutren su vocación de servicio. “La medicina es una vocación de servicio como lo es la educación. Entonces, enseñar y ayudar, tanto a alumnos como a pacientes es parte de mi vida. Creo que la medicina es para ayudar, es una vocación de servicio, una vocación de querer al prójimo”, señala.

Para el Dr. Agustín Iza ser presidente de la Academia Nacional de Medicina, una entidad asesora del Gobierno en asuntos de la salud, representa una importante responsabilidad y un reconocimiento al mismo tiempo. La carrera en la citada entidad consultiva es ardua y extensa. “Es un largo camino hacia la Excelencia. Para mí es una tremenda satisfacción que como sanfernandino presida ahora la Academia Nacional de Medicina”, manifiesta con júbilo.

 

Desafíos como presidente de la Academia Nacional de Medicina

El profesor emérito sanfernandino enfrenta como desafío mantener el sitial de la Academia Nacional de Medicina como un espacio de discusión de los temas médicos, éticos y del ambiente y su repercusión en la salud, de tal manera, que la academia permite ofrecer una mirada ética y cultural de la salud, que se tiene sobre los problemas del país y sobre los problemas especialmente en la profesión médica y de las Ciencias de la Salud.

El reto es ofrecer políticas de salud que afronten el incremento de la pobreza en el país debido a la crisis generada por la pandemia, donde muchos peruanos, enfermeras, médicos, demás profesionales de salud han puesto el pecho para defender la vida, muchos de ellos fallecieron, manifiesta. Por lo que recomienda aprender de las lecciones que nos deja la pandemia por COVID-19 y prepararnos para manejar futuras pandemias.

Nos explica que la salud se afecta por determinantes sociales como las condiciones económicas, de vivienda y de ambiente. “Los médicos jóvenes y los estudiantes tienen que entender que no es suficiente con ser técnico, sino que tenemos que comprender la situación general de la población y de la persona en particular que enferma, quien se afecta física y emocionalmente y su familia también se afecta”, sentencia.

“Como médicos y como estudiantes de medicina tenemos que mirar esos temas, colaborar con el ejemplo porque si nosotros nos comportamos como buenos ciudadanos, buenas personas, entonces, será más fácil para todos. Esto también es un aprendizaje a seguir.”

 

Mensaje para los estudiantes sanfernandinos

“Siéntanse orgullosos de ser sanfernandinos, por ahí hay que comenzar, tienen que ser conscientes de que están en la primera facultad de medicina del Perú y que somos responsables de mantener ese sitial como una facultad de excelencia, eso no lo logran solo los directivos, sino que lo hacen los alumnos, es una acción conjunta por la institución que tanto queremos.” 

Hay dos aspectos en la vida profesional en los que tienen que prepararse; uno es el conocimiento técnico de enfermedades. Pero el ejercicio de la profesión requiere más cosas: las habilidades blandas. Los estudiantes una vez que van al internado se encuentran con otros profesionales de la salud. Entonces, deben aprender a trabajar en equipo. Necesitamos comunicarnos bien entre profesionales y comunicarnos bien con los pacientes, ellos tienen derecho a saber y nosotros tenemos que aprender la manera más adecuada de decírselo, subraya el Dr. Iza.

La medicina se aprende siempre, no se termina de aprender en la facultad, se aprende de los pacientes, se aprende de la cultura. Una cosa importante para ustedes es aprender a aprender, aunque suene trillado. Para lograrlo necesitamos un orden porque el tiempo es corto. Entonces, a disciplinarse a sí mismo y gerenciar nuestra propia vida, resalta. 

“Debemos de tener una vida personal de introspección, preguntarnos continuamente si estamos por el buen camino o tenemos que ir corrigiendo. Los libros nos ayudan mucho pero el conocerse a sí mismo es fundamental… Porque lo que interesa finalmente, no es solamente ser buen profesional, sino ser buena persona, buen ciudadano y eso es parte de la satisfacción que uno tiene. Necesitamos bienestar físico, espiritual y social, para poder vivir bien. En la medida de que ustedes sean mejores van a ser mejores para el resto.”

“Servimos a los pacientes, no nos servimos de ellos, ellos están primero que nosotros, eso es ser médico. Amor a los pacientes, esa frase importante que dijeron algunos antecesores nuestros años atrás: Amor a los pacientes, debe calar en nuestra vida. Adelante muchachos tenemos que izar la bandera, no bajar la bandera de las instituciones que representemos. Sigamos adelante, San Fernando.”

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