El Dr. Hermán Vildózola, docente extraordinario experto, es promovido como Académico Emérito por la Academia Nacional de Medicina

El Dr. Herman Vildózola, past decano sanfernandino y docente extraordinario experto, quien fue promovido por sus méritos académicos, el 8 de julio, como Académico Emérito de la Academia Nacional de Medicina, nos comparte estampas de su trayectoria profesional matizada con valiosas reflexiones para el docente y el estudiante sanfernandino.

“Siempre soñé con ser docente… La docencia y la investigación son mis pasiones”, manifiesta el Dr. Herman Vildózola, quien, en el año 1970, ingresó a la docencia en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos como docente invitado, en dos o tres años fue contratado; en el año 1978, jefe de prácticas; años después, profesor auxiliar. Luego, se convirtió en profesor asociado, hasta que en el 2002 fue promovido a profesor principal, y en el año 2006 obtuvo el grado de doctor. Además, destacó que los profesores sanmarquinos tienen una ardua carrera docente fundada en el mérito académico.

Su carrera académica alcanzó un punto importante en el año 2013, cuando fue elegido decano de la Facultad de Medicina San Fernando. Años después, fue designado docente extraordinario experto de nuestra universidad. 

El Dr. Vildózola nos comenta que, con el cambio de la Ley Universitaria en el año 2014, se impulsó más la investigación, creándose, en ese marco, la categoría de profesor experto. En la Universidad Nacional Mayor de San Marcos se instauró la categoría de Profesor Extraordinario Experto, lo que permite que docentes mayores de 75 años con un perfil académico relevante se dediquen principalmente a la investigación académica y a la docencia. El Dr. Vildózola destaca que esa categoría docente representa una importante iniciativa de la Decana de América que sirve de ejemplo para las otras casas de estudios superiores peruanas.

“El conocimiento, el desarrollo académico no tiene límites, el límite es el cielo. Si un docente está en las condiciones, se le sigue dando la oportunidad de volcar su conocimiento a la docencia e investigación”, indicó el Dr. Vildózola sobre esta categoría docente, quien es docente extraordinario experto desde el año 2018.

Como médico, un hito que marcó su carrera fue el desarrollo de una línea de investigación en la Hepatitis B, que en la década de los ochentas y noventas era un problema de salud pública. Es así que, como presidente del Capítulo de Hígado en la Sociedad de Gastroenterología, después de un simposio internacional, publicó junto con otros expertos un documento sobre la urgencia de vacunar contra la Hepatitis B a poblaciones vulnerables, invocación que fue atendida por el gobierno peruano. En el año 1996, se organizó la primera campaña de vacunación de Hepatitis B en Latinoamérica, en zonas de mayor prevalencia, ceja de selva y selva alta de nuestro país, dirigida a niños. En el año 2003, se realizó la vacunación universal contra la Hepatitis B en el Perú.

“Es posible que para los niños de esa época se les haya eliminado uno de los factores de riesgo para desarrollar cáncer de hígado y esa es una de mis grandes satisfacciones, haber logrado que, con un acto académico, el gobierno tome una decisión que favoreció a miles de personas, en el Perú, eso es quizás lo más importante que hice en mi vida como médico”, manifiesta con júbilo el Dr. Vildózola.

Respecto a su reconocimiento como Académico Emérito de la Academia Nacional de Medicina, el Dr. Vildózola manifiesta que es un altísimo honor que se le haya otorgado la distinción de acuerdo a los estatutos del mencionado organismo consultivo de políticas de salud.

La principal exigencia que enfrenta el Dr. Vildózola es mantener su capacidad docente y de investigación, lo manifestó subrayando la satisfacción y la responsabilidad que conlleva los reconocimientos obtenidos. Por eso, se esfuerza por no deshacer la imagen que tiene, la cual cultiva porque puede servir de modelo para las nuevas generaciones de lo que puede ser un gran médico, un gran científico. “Intenten hasta el último día de su vida ser una gran persona, no solamente bondadosa, sino con un buen comportamiento ético y moral”, recomienda el Dr. Vildózola, en especial a los profesionales médicos. 

Mensaje para los estudiantes sanfernandinos

“Es un honor pertenecer a una universidad que no solo es la más antigua, es una universidad que ha mantenido por más de 400 años su liderazgo académico en el país, es la madre de todas las nuevas universidades y sigue manteniendo su prestigio”, indicó el Dr. Vildózola y complementa que la Facultad de Medicina San Fernando no solo tiene héroes de la medicina peruana en sus filas, sino que también a héroes de la Independencia del Perú. 

“En San Fernando uno no sólo respira aire, sino historia, tradición, mística y un deseo de superación inconmensurable para llevar al Perú adelante desde las carreras de las ciencias de la salud”, nos dice y complementa que los estudiantes sanfernandinos obtengan los primeros puestos en concursos con otras facultades no es una casualidad. “Es una historia de tradición, orgullo y héroes… ¿cómo no vas a sentirte orgulloso?”, manifiesta.

El Dr. Vildózola reafirma que San Marcos y San Fernando están presentes en la historia de nuestro país, que ambas están impregnadas de todas las sangres y que la historia peruana se ve resumida en sus claustros. Por eso, esa tradición de superación y excelencia académica debe motivar a los jóvenes a lograr siempre el más alto nivel de desempeño y calidad. “No tengo la menor duda que, contagiados del espíritu y la mística de San Fernando, siempre lograrán sobresalir”, finaliza.

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